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La otitis en perros

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La otitis en perros

Perro jugando en agua blog Caservet

El oído de los perros es mucho más sensible y está más desarrollado que el de los seres humanos. Nosotros tenemos un espectro auditivo de entre 20 a 20.000 Hz, mientras nuestros peluditos tienen un espectro de entre 20 a ¡65.000 Hz! Así pues, no es de extrañar que los perros puedan oír la lluvia a 10 km o un sonido tan bajito que el ser humano no sería capaz de apreciar.

El órgano auditivo es muy importante para ellos en su día a día, por lo que su cuidado debe ser un básico en las rutinas de higiene diarias. Pero a veces, aun prestando la máxima atención, pueden aparecer síntomas de infección o dolor que les causa una gran molestia.

¿Qué es la otitis en perros?

La otitis canina es una inflamación del canal auditivo que regularmente se presenta a causa de una infección, aunque también puede aparecer sin esta e incluso originarla.

Esta afección causa malestar y dolor, y puede definirse más específicamente según la zona en la que se desarrolle, es decir:

  • La otitis externa, que es la más común, afecta el pabellón auricular y el conducto auditivo externo.
  • La otitis media, cuando la afección avanza por el canal auditivo, pudiendo estar generada por una penetración en el tímpano.
  • La otitis interna, como su nombre indica afecta la estructura interna de

Es importante tener presente que la gravedad del padecimiento será mayor mientras más adentro del oído de tu mascota se encuentre. Además, puede presentarse en uno o en los dos oídos.

¿Qué causa la otitis?

Hay distintas causas atendiendo a su origen:

  • Externas: cuerpos extraños, como espigas suciedad, palitos, etc o hipersensibilidad a fármacos tópicos.
  • Internas: ectoparásitos como los otodectes, un exceso de humedad en los oídos producido por baños en playas o piscinas o al lavarlos, una higiene inadecuada, infecciones bacterianas o fúngicas, o reacciones adversas a medicamentos
  • Morfológicas: es más frecuente encontrar otitis en razas con orejas caídas, con mucho pelo en los oídos, razas con conductos estrechos (como los sharpeis) o que simplemente tengan alergias ambientales.

Pero lo verdaderamente importante a la hora de fijar el tratamiento es llegar al factor primario que ha causado la otitis:

    1. Factores primarios: son los que verdaderamente desencadenan la otitis. Pueden ser dermatitis alérgica, ectoparásitos, cuerpos extraños, enfermedades endocrinas, trastornos de la queratinización e incluso tumores.
    2. Factores secundarios: infecciones o sobrecrecimiento de bacterias y levaduras que se producen en conductos auditivos afectados por uno de los factores primarios que acabamos de ver.
    3. Factores predisponentes: son aquellos que facilitan el desarrollo de la otitis, pero no son capaces por si mismos de desarrollar la enfermedad si no existen factores primarios. Por ejemplo: las características anatómicas de las orejas de determinadas razas, como las orejas péndulas, los conductos estenóticos en los sharpeis, la hipertricosis en los caniches, o que se trate de perros nadadores. Incluso, una limpieza excesiva del conducto auditivo de nuestro amigo (que sería un factor iatrogénico).
    4. Por último, los factores perpetuantes, que se desarrollan como resultados de todos los anteriores y evitan la curación de la enfermedad. Por ejemplo: cambios proliferativos crónicos, alteración o pérdida del mecanismo de autolimpieza, otitis media, dermatitis por contacto, etc.

    Lo más importante es siempre llegar a la causa primaria. Es decir: una otitis por hongos malassezia se trata con un producto cerumenolítico, pero con esto solo se estaría tratando la causa secundaria (infección por levaduras), no la primaria, que suele ser una dermatitis atópica.

    Síntomas

    Si observas algunos de estos síntomas, acude al veterinario:

    • Sacudidas de cabeza constantes.
    • Inflamación del conducto auditivo.
    • Secreciones del canal auditivo.
    • Tu mascota se frota o rasca excesivamente la oreja e incluso la cabeza.
    • Tiene la cabeza ladeada hacía la oreja afectada.
    • Dolor al tacto en la zona, al ladrar o comer.
    • Mal olor (en caso de haber infección).
    • Exceso de cera o tapones.
    • Heridas, cicatrices o pérdida de pelo en las orejas.
    • Pérdida del equilibrio.
    • Que el perro de vueltas en círculos.
    • Pérdida o disminución de la audición.

    Diagnóstico y tratamiento

    Para elaborar un diagnóstico, el veterinario examinará el pabellón auricular y el exterior del conducto auditivo y después las partes más profundas del oído, con ayuda de un otoscopio. Si existe secreción, la estudiará bajo el microscopio para verificar la posible presencia de parásitos, lo que se conoce como examen citológico. La muestra se analizará de nuevo en el microscopio, ahora con un mayor aumento, a fin de determinar el tipo de bacterias y/u hongos. En algunos casos tal vez sea necesario llevar a cabo un cultivo bacteriano.

    Diagnosticada la otitis,deberán limpiarse los oídos con un disolvente de cerumen y aplicar después las gotas que haya recetado el especialista. Si la otitis produce un fuerte dolor es posible que el perro necesite de algún analgésico con efecto antiinflamatorio. Deberá concertarse siempre una nueva cita para comprobar si se ha curado la infección. En caso de alteración crónica grave del conducto auditivo es posible que se requiera de una intervención quirúrgica. Los perros aquejados de otitis recurrentes deben ser examinados para el estudio de sus causas subyacentes.

    Cómo prevenir la otitis

    Puedes prevenir la otitis en perros o, por lo menos, disminuir la probabilidad de que esta afecte a tu mascota. Solo debes tomar estas precauciones:

    1. Realiza revisiones regulares de los oídos de tu mascota para detectar cualquier señal fuera de lo normal.
    2. Si tiene un historial de otitis, nada regularmente o tiene algún factor de riesgo (como las orejas caídas) debes limpiar habitualmente sus oídos con productos recetados por el veterinario y evitar la humedad en el interior de sus orejas.
    3. No introduzcas nada en el canal auditivo de tu mascota, ni siquiera algodón.
    4. Mantén una buena alimentación que ayude a tu perro a evitar alergias, intolerancias o dermatitis.

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